Evangelio de Tomás Interpretación

Roberto Pla

Escritor Roberto Pla

Roberto Pla

Roberto Pla Sales (Valencia 16/12/1915 – Madrid 17/2/2004). Músico y escritor, también tradujo y comentó extensamente diversos libros de sabiduría. Vivió en Madrid.

Respecto a la música, intervino en muchos de los aconteceres musicales de la España de su tiempo. Notablemente, fue fundador director y profesor de musicología de la Escuela Superior de Canto, que más tarde, fue parte de la Orquesta y Coros Nacionales. También hizo importantes transcripciones musicales, entre ellas, la de las Cantigas de Alfonso X.

Roberto Pla tradujo y/o comentó las siguientes obras: 

  • Viveka–Suda–Mani: La joya suprema del discernimiento (Sankara, Sirio);
  • Tao Te King (Lao Tse, Diana);
  • Kârikâ and comments on the Mâmdûkyopannhada (Sirio);
  • Un Yoga para Occidente: Arparshayoga (J.M Riviere, Etnos);
  • Odas de Salomón (Dharana)
  • Tratado de la Unidad (Ibn Arabi, Sirio);
  • Bhagavad Gita (Olañeta)

 El Hombre Templo de Dios Vivo, se publicó en 1990.  

Se puede encontrar más información en: www.robertopla.com 

Roberto Pla tradujo y/o comentó las siguientes obras: 

  • Viveka–Suda–Mani: La joya suprema del discernimiento (Sankara, Sirio);
  • Tao Te King (Lao Tse, Diana);
  • Kârikâ and comments on the Mâmdûkyopannhada (Sirio);
  • Un Yoga para Occidente: Arparshayoga (J.M Riviere, Etnos);
  • Odas de Salomón (Dharana)
  • Tratado de la Unidad (Ibn Arabi, Sirio);
  • Bhagavad Gita (Olañeta)

 El Hombre Templo de Dios Vivo, se publicó en 1990.  

Se puede encontrar más información en: www.robertopla.com 

Vida Interior

Estando terminando El Hombre Templo de Dios Vivo conoció Roberto Pla al Prof. Lahiry, de Benarés, con ocasión de una visita que este último hacía a Madrid. Como consecuencia de los encuentros que tuvieron lugar, se estableció entre ellos una entrañable amistad a la que siguió una correspondencia de la que nos parece esclarecedor reproducir algunos fragmentos. Los textos más completos de que disponemos se pueden ver en la web www.robertopla.com  

En octubre de 1988 Roberto Pla escribió:

Mi amado hermano: Por ahora cumplo mi karma de escribir un libro por el que doy salida a dos proyectos profundos: Resucitar en lo posible la verdad de lo que Jesucristo dijo escribiendo una elegía, una pequeña flor a él dedicada por sus trabajos de amor perdidos. Dedicar un pequeño esfuerzo de amor por estos hombres de occidente, estos llamados cristianos, que fueron privados de recibir la hermosa realización de la Conciencia Pura que Jesucristo explicó para ellos.

En febrero de 1989 el Prof. Lahiry escribió:

… Estoy contento sabiendo que ya has terminado el libro que estabas escribiendo sobre las enseñanzas auténticas de Jesucristo. Ahora, para ti, ya es tiempo de permanecer inmerso en la Paz Suprema, el estado más allá de las cualidades y de la dualidad, en la Unión Perfecta más allá del Conocimiento, el Conocedor y lo Conocido.

En mayo de 1989 Roberto Pla escribió:

 Mi querido hermano: Tan pronto como hube terminado mi libro sobre lo que pienso que fue la verdadera enseñanza de Jesús, pude, en efecto, tratar de vivir sumergido en la paz del silencio interior. Así lo hice.

Ahora bien, desde hace unos quince días se ha producido un cambio interior que … me ha hecho girar por entero mi manera de contemplar el mundo y que no me quita la paz, si no que parece haberla hecho permanente, estable, fija, pues me mueve a vivir en adoración constante de Eso, del Ser que soy y Es. 

Trataré de explicarme. Durante muchos años, consistió la esencia de mi meditación en objetivar la mente y sin duda esa objetivación me ayudó a comprender y practicar que no existe un yo psicológico, anclado en la mente. Después comprendí que lo que llamamos mente no es más que una sucesión de pensamientos y esta comprensión significó la destrucción de la mente; pero aun así, el pensamiento o la contemplación silenciosa que a veces se producía, era desde la mente…

… Pero ahora todo ha cambiado de dirección, un cambio radical que ha venido por sí solo, casi de repente, sin luces mágicas, ni estado emocional nuevo y que responde con precisión y en verdad a la locución Yo Soy Eso. Cuando estoy en silencio, sumergido en mí paz consciente, o cuando vivo, hablo, escribo, pienso, Yo Soy siempre Eso y no porque pienso o creo que Soy Eso, sino porque Eso es el fondo absoluto, eterno y permanente de mí mismo, de lo que Soy. En tal circunstancia, no busco a Brahman, porque soy Brahman, ni trato de hallar la felicidad, porque soy la felicidad…

Me importa explicarte que éste del que hablo no es un estado anormal, exaltado, pues ninguna otra cosa ha cambiado. En realidad nada veo. No hay luces, ni percepciones de ninguna clase. Tampoco soy más sabio, ni un hombre realizado, etc… Lo único que podría decirte es que siempre estuve en una orilla y ahora estoy en la otra, eterna, perfecta, permanente, para siempre. En cuanto al paisaje de esta nueva orilla, no lo conozco; lo único que me parece es que está hecho de amor, de unidad con todo y de humildad. Solo, cuando miro mi mente, me río de mí mismo por haber estado durante tantos años identificado con ella, creyendo que era yo…

En febrero de 1990 Roberto Pla escribió:

Mi querido hermano: He tardado varios meses en contestar a tu inapreciable carta porque quería ser cauteloso en mi respuesta. Hoy te puedo confirmar que tu apelación a Gita VII, 19 fue una previsión exacta y maravillosa de lo que en ese momento era bueno que se me dijera. Puedo explicarte que mi conciencia encuentra ahora su refugio en ESO como un s´ arana gata humilde y recién nacido; cuando por inadvertencia se desliza hacia el yo, vuelve sobre sí misma a ese hueco interior que es su casa verdadera. Desde ahí, la llama de la lámpara arde inalterable cuando no hay viento y entonces transcurre, atemporal, un Dhyân Mârga insospechado. ¿Y qué otra cosa puedo decirte desde el seno de esta alegría nueva, cuando como ahora, avivado por tu recuerdo, me invade el amor de ESO? 

En marzo de 1990 el Prof. Lahiry escribió:

Mi querido y bien amado hermano. Estoy extraordinariamente feliz al haber recibido tu maravillosa carta. Quiera Dios en Su Infinita Gracia, estabilizarte en el Estado Estable que EL (ESO) ES. ¿Qué más necesita (o puede) ser escrito?

En octubre de 1991 Roberto Pla escribió:

Mi querido hermano: Observo que la poca frecuencia de mis cartas no interrumpe nuestra bien amada comunicación. También compruebo que cuando el pensamiento funciona como simple pensamiento mecánico, libre de toda intromisión del pensador, es decir, sin sujeto, sin deseo de llegar a ser, es entonces un pensamiento que cesa fácilmente y que jamás rompe el Silencio que todo lo comunica. Me gusta decirte que del Silencio – de ESO,- parece emanar en ocasiones un sabda, un sonido o saber no transformable en conocimiento del intelecto: una realidad de la conciencia ¿chit?, que hace más intensa la Paz sin límites.

En enero de 1992 el Prof. Lahiry escribió:

…Todo lo que has escrito en tu carta es absolutamente cierto. Mi bisabuelo ha escrito: “Si piensas en Aquel que piensa, entonces ¿dónde está el pensamiento?”. En tal estado uno puede decir (con Ramana Maharshi): “El Silencio es el lenguaje del Ser”. Y el “Anahata Shabda”, el sonido sin origen (literalmente no golpeado), también es el lenguaje del Ser. Mi bisabuelo ha dicho: “Desear es la única atadura”; la cesación espontánea y natural de todos los deseos es la Liberación en Vida (Jivanmukti). Este es un estado en el que la triada de Conocimiento, Conocedor y lo Conocido no existe. Este es el estado post-meditación, el Asparsha del Mandukya, el “Yo y mi Padre somos Uno”, de Jesucristo.

En noviembre de 1994 Roberto Pla escribió:

Mi querido hermano: Ocurre que ESO se hace presente en los pensamientos, y aún más adentro, en la conciencia, como Presencia real, única y permanente de un uno mismo universal. Todo es ESO y verlo en todo y en todos es una realidad hermosa, una Plenitud inexplicable, no buscada ni imaginada, que viene y vive por sí sola. Me complace vivir ese amor sin límites…

En noviembre de1994 el Prof. Lahiry escribió:

Mi querido y bien amado hermano: Gracias por tu hermosa carta del pasado 2 de Noviembre. (Escrito en español por el Prof. Lahiry) “AL TERMINO DE MUCHAS VIDAS, EL GNANI SE REFUGIA EN MI, PUES DESCUBRE QUE VASUDEVA ES TODO LO QUE EXISTE. DIFICIL DE ENCONTRAR ES, EN VERDAD, TAL MAHATMAN” (GITA VII-19) Con profundo reconocimiento a ESE VASUDEVA, e infinito amor a los disfraces con los nombres y formas de Roberto Pla y Carmen …

Oración de la unidad

Concédenos, Señor, la conciencia absoluta

y eterna de la Unidad.

Que nuestros pensamientos, palabras y actos sean

siempre Sus pensamientos, Sus palabras y Sus actos.

Que la mutación de nuestra conciencia en la Suya

no nos haga sentirnos elegidos Suyos.

Concédenos, Señor, morir para los atributos

al fin y para siempre.

Que la nada nos acoja y pacifique.

Que no florezca en nosotros la Unidad,

solo que la Unidad sea,

para que no aparezca manchada con la sombra nuestra.

Concédenos, Señor, que cese nuestra mente

por la muerte real o figurada.

Que algo de la mente recuerde cuando cese

que la mente suspendida es la Unidad.

Que la mente sepa y no olvide que, cuando cesa,

ella eres Tú.

Concédenos, Señor, que conozcamos

que todo nos ha sido concedido en el principio.

Que seamos felices con la felicidad que somos.

Que conozcamos con el conocimiento que somos.

Que amemos con la llama de amor que somos.

Concédenos, Señor, lo único que aún no

nos tienes concedido:

¡Que el Señor reconozca al Señor, en el Señor!